viernes 10 de abril de 2009

XCV

Ya tuviera un árbol la fuerza para ser sin tierra;
de enverdecer sus hojas, crecer su tallo,
fueran los pájaros a poblar sus torres,
y él poblando. Y él nutriéndose del vacío.

La mano enorme de su amor por el suelo,
después de una lucha silenciosa,
tiene en sí las maneras del yugo
como él, ¡árbol sin tierra!.

Felipo el del Calipo

1 Opiniones (gracias):

Anónimo dijo...

Joe con el periodista... con espacio currao y to... pos ahora te kedas con las ganas de saber kien soy. MUAHAHAHAHAHA!!!!!