- Pintemos la urbe.
- La urbe es cubista.
- Pintémosla, pues, cuadrada.
- ¿La pinto entera?
- Mejor píntala a medias.
- Y nos queda media urbe.
- ¡Y nos queda la urbe a medias!
- Pues yo la quiero redonda.
- Ya ves que no me importa.
- Los pisos serán pelotas.
- Los pisos son cuadrados.
- Abombados los haré.
- Los harás rectos.
- Rectos son sumamente feos...
- Y son rectos como ves.
- Pues tú los pisos y yo el cielo.
- Pero para mí las nubes.
- A mí las nubes me gustan.
- Yo sé que a ti te asustan.
- Entonces hago las palomas.
- Mejor te quedas las ventanas.
- Mejor me quedo los perros.
- Les pintaré los ojos.
- Les pintaré los pelos.
- Recuerda tenerlos grises.
- Mis perros son pardos.
- ¡Pero las patas blancas!
- Y también quiero las plantas.
- No hay plantas en mi ciudad.
- Tu calle está llena de árboles.
- Son decorado de plástico.
- Pues se les caen las hojas.
- ¡Para tí las plantas!
- ¡Qué bueno es tener razón!
- ¿Pero sabes pintarlas?
- ¿No las viste en mi casa?
- Sólo vi paredes blancas.
- Las plantas son incoloras.
- ... No acabo de entenderlo.
- Lo he dicho bastante claro.
- Pues suena bastante oscuro.
- Eso es que no escuchas.
- Eso es que no hablas.
- Eso es que no pintas.
...
- Quiero trabajar.
-Pongámonos en trabajo.
-Pintemos la urbe.
-La urbe es cubista...
Felipo el del Calipo
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

2 Opiniones (gracias):
O_O Está muy bien, Felipe!! Es como un bucle XD
¡Qué buena melodías de palabras!
"- Lo he dicho bastante claro.
- Pues suena bastante oscuro."
Publicar un comentario en la entrada